Te presentás.
Hoy, el que te googlea y no encuentra nada serio llama al siguiente de la lista. Con esto encuentra quién sos, qué hacés, dónde estás y un botón para escribirte — siempre ahí, no perdido en una historia de Instagram.
Turnos, catálogos y reservas que se resuelven solos, a la hora que sea. Y no te lo contamos con maquetas: los seis sitios de acá abajo son de clientes reales, están andando ahora mismo, y los podés abrir y tocar vos.
Todos se pueden abrir desde esta página. El séptimo sitio publicado es este mismo.
Seis trabajos para cinco negocios reales. Sacá un turno, cargá algo en el carrito, mirá un calendario. Lo que hagas ahí adentro es exactamente lo que va a hacer tu cliente el día que el sitio sea tuyo.
No es una imagen ni un video: es el mismo sistema de turnos que usa Barber Folk, funcionando acá adentro. Elegí un día, tocá un horario y mirá qué pasa.
Ahora pensalo al revés. Alguien quiere un turno a las once de la noche y no tiene dónde sacarlo. Esa reserva no se pospone hasta mañana: se va a la barbería que sí tiene dónde.
Verlo en el sitio real de Barber FolkAcá la reserva se guarda solo en tu navegador. En el sistema real vive en tu base de datos y se bloquea para todos al instante.
Un turnero es fácil de dibujar y difícil de hacer bien. El problema real aparece cuando dos personas quieren el mismo horario al mismo tiempo — y en una barbería un sábado, eso pasa.
Ana y Bruno tocan las 16:00 en el mismo segundo. Entra una sola reserva: la otra se rechaza antes de guardarse, no después.
Está resuelto en la base de datos y no en la pantalla. Es la diferencia entre un turnero que anda y uno que un sábado a la tarde te deja dos personas sentadas esperando el mismo corte. Lo mismo vale para las fechas de una cabaña o el stock de un producto.
Esas tres respuestas son los tres tipos de trabajo que hacemos. Elegí la tuya y escribinos con eso: el presupuesto sale en el momento.
Hoy, el que te googlea y no encuentra nada serio llama al siguiente de la lista. Con esto encuentra quién sos, qué hacés, dónde estás y un botón para escribirte — siempre ahí, no perdido en una historia de Instagram.
Cada “pasame precios” que contestás a mano es una venta que tarda de más. Acá el cliente ve tus productos con foto y precio, arma el carrito y te llega el pedido listo por WhatsApp. Sin pasarela de pago: cobrás como cobrás hoy.
Los turnos que no llegaste a contestar no vuelven más tarde. Con esto el cliente reserva solo, a cualquier hora, y a vos te queda anotado. Un horario ya tomado no se lo puede llevar nadie más.
Esto es el panel de El Balcón del Trapiche, funcionando acá adentro. Tocá un día en el calendario de la izquierda y mirá lo que pasa a la derecha, en la pantalla que ve el que está buscando dónde parar el fin de semana.
Tocá un día para marcarlo ocupado, y tocalo de nuevo para liberarlo.
Acá los cambios se guardan solo en tu navegador. En el sistema real viven en tu base de datos y los ve todo el mundo en el momento.
“El dueño de El Balcón entra desde el celular, marca los días que están ocupados y listo. La web queda al día sin llamarnos.”
El Balcón del Trapiche · calendario de disponibilidadPara los rubros donde todavía no vendimos, armamos el sitio completo igual, para que no tengas que imaginártelo. Son marcas inventadas por nosotros — no son clientes — pero funcionan de punta a punta.
Una web que nadie mantiene se desactualiza en tres meses y deja de usarse. Por eso el trabajo no termina el día que la publicamos: seguimos atrás. Y acá está escrito exactamente qué hacemos y qué no.
Si hace falta algo de eso te lo decimos y se cotiza aparte. Nunca aparece en la factura sin que lo hayas aprobado.
El mantenimiento es un servicio aparte, con un precio fijo por mes según lo que lleve tu sitio. Te lo decimos antes de empezar, junto con el presupuesto.
Sabés en qué etapa está tu web en todo momento, y el precio que acordamos al principio es el que pagás al final.
Nos contás qué hace tu negocio y qué te está costando resolver. Sin costo y sin compromiso.
Armamos el diseño con tu marca y lo aprobás antes de que se escriba una línea de código.
Con tu base de datos y tu panel, si tu trabajo los lleva. Pensado primero para el celular.
Publicado, probado y con tu panel funcionando. Te enseñamos a usarlo y quedamos disponibles.
Presupuesto sin cargo y sin compromiso. Te respondemos dentro de las 24 horas, y si lo que necesitás no es para nosotros te lo decimos de una — no te vendemos algo que no te sirve.